Mucha gente que no suele esquiar parece perderse en las dudas cuando su intención es alquilar las botas para esquiar: ¿deben o no apretar? Ciertamente la carga va por defecto, pues son materiales de esquí que deben ir ajustados al pie para que no haya peligro de giro o rotura de tobillo. En este sentido el peso juega un papel fundamental para que el cuerpo adquiera una fuerza suficiente sobre la superficie nevada.

2. ¿Qué ropa llevo?
– La primera debe mantener la temperatura corporal a la par que transpira los sudores y así no retenerlos en la dermis. Una buena elección sería una camiseta térmica, una prenda especial que hace transpirar los sudores hacia el exterior. No compres una de algodón porque se empapa y te ofrece una sensación de frío extrema y un posterior constipado.

– La segunda capa hace más fuerza de transpiración hacia el exterior y tiene como misión proporcionar más calor aún a tu cuerpo. La prenda más acertada es el forro polar, pero si no hace tanto frío también puedes utilizar un chaleco. 

– La tercera y última capa, la más exterior, tiene la finalidad de protegerte del viento y de la humedad de alrededor. Por eso mismo un cortavientos será muy útil para esta misión, tan importante como las otras. También es recomendable que lleves un anorak o cazadora especial como sustitutivo.

3. ¿Cuáles serán los accesorios más adecuados?
Son elementos tan importantes como los anteriores:
– Casco para proteger la cabeza y proporcionar un calor en ella que evite mayores problemas.
– Calcetines altos más gruesos que finos, pero tampoco con exceso. Doble calcetín no es conveniente para no hacer sudar demasiado a los pies.
– Guantes como accesorios imprescindibles, impermeables y de un material especial, nunca de lana o similares.
– Gafas de sol para que tus ojos no salgan dañados. Utiliza unas homologadas para que no haya riesgo de caída o rotura imprevista.
– Gorro para tener cubiertas las orejas y la nuca.
 Una cámara para grabar los buenos momentos.